ATLÉTICO DE MADRID

Oblak y Lodi, tensa discusión

El portero recriminó una desatención a balón parado y las formas no sentaron nada bien al brasileño. Suárez, Koke, Griezmann y Carrasco mediaron.

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La victoria del Atlético en Elche certificó la clasificación rojiblanca para la Champions por décimo año consecutivo, todas las temporadas enteras con Simeone en el banquillo. Pero, el primer gol dejó una imagen curiosa.

Lodi asistía con maestría a Cunha para romper la igualada en una gran jugada colectiva. Sin embargo, el carrilero brasileño no lo celebraba. Miraba a su portería y hacía un gesto a Oblak. La ‘polémica’ venía de atrás. Boyé había estado a punto de adelantar al Elche rematando solo de cabeza en el punto de penalti un córner en una mala defensa de Lodi, que se había quedado en un bloqueo.

El balón parado ha sido uno de los grandes males del equipo este curso y Oblak no dudó en culpar y señalar a Lodi por su mal cierre en la estrategia. Se lo recriminó a gritos y el brasileño le indicó que bajase el tono. El esloveno le mandó callar y Reinildo tuvo que meterse por medio para evitar que ese amago de encararse fuese a mayores. Y, volviendo al gol de Cunha, quedó claro que no estaba olvidado para Lodi. Se marchaba a hacer gestos a su portero tras la asistencia, pero Griezmann, Koke y Carrasco se metieron por medio.

El francés le agarró cariñosamente primero para que le explicase la situación, con los gestos de Lodi indicando que no le habían gustado los gritos de su portero y luego Koke y Carrasco para meterle en la piña y que celebrase los goles junto con sus compañeros. Y en el descanso apareció Luis Suárez, ejerciendo como todo un capitán pese a la situación incómoda en la que se encuentra por sus pocos minutos. Como mostraron las cámaras de GOL TV, primero se acercó a Lodi para que estuviese tranquilo. Y después, Suárez se fue a por un Oblak que se marchaba muy caliente al vestuario. Le frenó, le calmó, le agarró por la cintura y restó importancia a lo ocurrido. Una tensión de fútbol, donde los pesos pesados del vestuario se metieron por medio para que no fuese a más.