FÚTBOL INTERNACIONAL

“No me gusta el fútbol, es solo mi trabajo”

El fútbol es la pasión de millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, a muchos futbolistas no les gusta y lo consideran sólo su trabajo. En AS, repasamos algunos casos.

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Llegar a ser futbolista profesional es uno de los sueños más deseados durante la infancia, sino el que más. Pocos llegan a hacerse realidad y la mayoría, por desgracia, se quedan por el camino. Pero dentro de una humanidad incomprensible, está quienes llegaron como ‘elegidos’ y por extraño que parezca, ‘odian’ el deporte al que se dedicaron durante muchos años y por el que cualquier aficionado daría todo a cambio. En AS, os desvelamos algunos futbolistas que han reconocido abiertamente que, aunque sean jugadores de élite, no les gusta el fútbol.

Ter Stegen

Hace dos años y en pleno confinamiento por culpa de la Covid-19, el guardameta del FC Barcelona, Marc-André Ter Stegen, confirmó en una entrevista no tener predilección por el balompié en su tiempo de ocio. “No tengo ni idea, no veo mucho fútbol, sólo cuando hay partidos buenos o juega algún amigo. A veces, me preguntan por el nombre de un jugador y no tengo ni idea”.

Gareth Bale

La hierba del green y un hoyo mejor que el césped y una portería de fútbol. El galés nunca ha ocultado su amor por el golf, un deporte que Bale practica con asiduidad. El atacante de 33 años que puso fin a su aventura en el Real Madrid este mismo verano, se lleva a Los Ángeles la espina clavada de no haber podido demostrar en la capital de España que su vida giraba entorno al fútbol. Con el eterno debate acerca de su profesionalidad, Gareth es el claro ejemplo de futbolista al que no le gusta su trabajo. Golf siempre antes que fútbol.

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Bale jugando al golf.

Mario Balotelli

El siempre polémico delantero italiano es tan conocido por su talento como por su indomable temperamento. ‘Super Mario’ es otro de esos jugadores diferentes, que simplemente considera el fútbol un oficio. “No celebro mis goles porque es mi trabajo. Cuando un cartero entrega una carta, ¿acaso lo celebra?”. Esa fue la explicación de Balotelli al ser cuestionado por su escasa emoción al celebrar los tantos.

Víctor Valdés

Uno de los mejores guardametas del mundo durante su etapa en el Barcelona (cinco Zamoras y 24 títulos). Pero que escogió la portería por obligación. “Me auto convencieron de que yo era bueno de portero y no me quedó más remedio que coger ese camino”. Sin dejar nunca indiferente a nadie, Valdés tiene claro que en otra vida no volvería a ser portero. “No me ha compensado los años que he sufrido con los que me han ido bien. En otra vida, me dedicaría al cine, a otra cosa. Fútbol no”.

Carlos Vela

Claro ejemplo de ‘puedo y no quiero’. Con un talento a raudales, el crack mexicano comenzó su andadura en el Guadalajara y tras pasar por Arsenal y Real Sociedad, decidió alejarse de Europa rumbo a la MLS. En Los Ángeles FC lleva 76 goles y 43 asistencias en 118 partidos, aunque el fútbol nunca fue su gran pasión. “Entre una buena película y un buen partido de fútbol, prefiero la película. A mí el fútbol nunca me ha apasionado”.

Gabriel Batistuta

Uno de los mejores futbolistas de los años 90 (356 goles en 635 partidos) y el segundo máximo anotador de la historia de Argentina, sólo por detrás de Leo Messi (56 tantos en 78 encuentros), confesó que para él, este deporte es, simplemente, un empleo más. “Cuando termino mi trabajo, no me gusta el fútbol. Solo es mi trabajo y soy un profesional”. Al máximo goleador en la historia de los Mundiales con la albiceleste y héroe en Florencia y Roma, no le gustó nunca su profesión. ‘Batigol’, un elegido.

Michael Owen

De ser el segundo jugador más joven de la historia en ganar el Balón de Oro a odiar el fútbol. Del Liverpool donde anotó 158 goles en 297 encuentros al Real Madrid de los ‘galácticos’ (16 tantos en 45 partidos). Y tras pasar por Newcastle, Manchester United y Stoke City, Owen colgó las botas. Por el camino, el infierno de las lesiones que no le permitieron volver al nivel que mostró en Anfield. “Durante seis o siete años llegué a odiar el fútbol. No veía el momento de retirarme, porque el que estaba en el campo no era yo. No estaba en condiciones de chutar y me escondía en zonas del campo para que no me llegase la pelota”.

Christian Vieri

‘El Toro’ dejó huella tanto en Inter, Juventus y Lazio como en el Atlético de Madrid. Además, Christian disputó dos Mundiales y anotó 23 tantos con la ‘Azzurra’. Considerado uno de los grandes delanteros de la década de los 90 y los 2000, a Vieri no le apasionaba el fútbol y su gran sueño fue el críquet. “Para ser honesto, no era muy bueno en el fútbol. Me encantó el críquet y cuando empecé a sacar buenos resultados con mi equipo, soñaba con convertirme algún día en el próximo Allan Border”. La pasión del noveno máximo goleador de la selección italiana por este deporte nace de niño, Christian se fue a vivir a Australia. “Si en el cricket me dan un contrato igual a uno de fútbol, rápidamente me cambio”.

David Batty

David Batty fue un futbolista inglés durante los 90 que pasó por el Leeds, Blackburn o Newcastle, entre otros. Pero su mayor logro deportivo llegó con la selección inglesa cuando participó en el Mundial 1998. Ya en 2004, el centrocampista decidió colgar las botas y reveló su poca ilusión por el fútbol. “No he ido a ver un partido desde que dejé de jugar y no puedo entender que la gente pague por verlo”.

Iván Valenciano

‘El bombardero’ es considerado un ídolo de la selección colombiana en los 90. Anotó 266 goles en 507 encuentros y 13 de ellos con la selección cafetera, lo que le permitió instalarse en el top-10 de máximos anotadores de Colombia. Aún así, se dedicó al fútbol por su padre y el sueño de Valenciano siempre fue dedicarse al baloncesto o ser ingeniero de sistemas. “Era para salir de la pobreza, me veían como una esperanza”. Además, Iván protagonizó durante su carrera varios incidentes extradeportivos. “De ganar cien millones de pesos, pasé a un día no tener dinero para mi mamá, que no tenía para comer. Mi consejo, a los que viven así, es que dejen el fútbol antes de que el fútbol los deje a ustedes”.

Otros deportistas: Kyrgios, Agassi, Julio César Chávez...

Pero no solo en el mundo del fútbol se puede encontrar deportistas que manifestaron que su disciplina no era de su completo agrado y simplemente lo practicaban por ser su profesión. En el tenis, jugadores como André Agassi, ganador de ocho ‘Grand Slams’ y número uno del ranking mundial, detestaba su deporte porque su padre lo presionó a ser el mejor desde niño. “Odiaba el tenis con toda mi alma y lo odié por la mayor parte de mi carrera. Era el número uno más infeliz del mundo, prefería ser el 141″. Otros casos más recientes, son los de Serena Williams o Nick Kyrgios. Y fuera de la pista de tenis, el más novedoso es el del boxeador, Julio César Chávez. El ‘Gran Campeón’, confesó en una entrevista, haber preferido dedicarse a otros deportes, pero escogió el cuadrilátero porque sus hermanos ya eran boxeadores y siguió el mismo camino.

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