REAL MADRID

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La gestión y las llaves del club, la diferencia entre Real Madrid y Barcelona

Florentino Pérez y Josep María Bartomeu, en el funeral de Cruyff.ALEX CAPARRÓSMARCA

Mis vecinos y compañeros de El Mundo llevan toda la semana desgranado peticiones, deseos y contratos de jugadores del Barcelona en el momento de enfocar las renovaciones. A la mayoría se les está criminalizando, cuando en su día esas ampliaciones de contrato fueron aplaudidas. Ya saben aquello de la hipocresía del mundo del fútbol. Leo Messi, Neymar, Piqué (ahora parece el malo cuando hasta hace

bien poco, el barcelonismo entero le idolatraba y ensalzaba sus extravagantes gestos),
Busquets y demás no cometieron delito alguno.
Ellos pidieron y Bartomeu, con una presión desorbitada, tanto de prensa (la misma que ahora critica esos contratos) como de aficionados, accedió a firmar el nuevo vínculo y todos tan felices. No lo olviden. Poco importaba que ese movimiento pusiera en riesgo el futuro del Barcelona. "A mi no me importa lo que pase,
quiero a los mejores al precio que sea
", frase escuchada en muchos círculos de muy diversos equipos. Dicho y hecho.

El límite salarial y el que manda

Aquí llega el momento de la gestión, de decir que no, de demostrar que los dirigentes deben decidir, marcar una linea y no ejercer de forofos sin sentido.

El Real Madrid vivió situaciones que desde la presidencia consideraban que ponían en peligro la viabilidad del club.
Fueron dolorosas, pero en el Bernabéu tuvieron claro eso de que no podían entregar las llaves del club a nadie, por muy

Cristiano Ronaldo
que se llamara y en otra dimensión y más por la jerarquia,

Sergio Ramo
s. Aquello de la escala salarial fue motivo de memes y risas en tertulias deportivas que poco menos que llevaron a los tribunales a los dirigentes blancos por el adiós de Cristiano Ronaldo, que, por cierto,

se fue y el Real Madrid ha seguido existiendo y ganando.
La consecuencia de una y otra gestión es que el Barcelona ha tenido a unas peligrosas palancas para poder competir (lo de sobrevivir economicamente hablando es otro asunto muy diferente),

mientras que el Real Madrid puede presumir de tener 450 millones en tesorería
después de haber reducido 400 millones de euros los ingresos en dos años por culpa de la pandemia. Por mucho que digan, el Real Madrid no ha acudido a activar palanca alguna.

Lo que ha hecho ha sido vender a Legend la explotación de lo extra que pueda generar
el estadio madridista al margen de lo que ya existe durante 20 años. 360 millones de euros es el precio, más el 70 por ciento de lo que genere. De lo que no hay duda es que

las llaves del club blanco están en Valdebebas,
las del Barcelona... Lo que ha significado ese acuerdo es que las pérdidas generadas por la pandemia, han pasado a mejor vida, la de los despilfarros en los contratos, nunca llegarán porque el Real Madrid aplica la lógica de gastar lo que tengo. Y así será mientras Florentino Pérez y José Ángel Sánchez sean los que decidan. No lo duden. La palanca de la sabiduría.

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